La educación de las hadas

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

VIGENCIA Y CADUCIDAD DE SCHOPENHAUER COMO EDUCADOR

41Ma3BcZd6L._SX331_BO1,204,203,200_Claudio A. Díaz

Intentaremos trazar un esbozo introductorio de las ideas de Arthur Schopenhauer acerca de la educación contenidas en sus Parerga y paralepomina (1851), obra que el filósofo subtitulara “Escritos menores” y que, sin embargo, acabaría por concederle la fama intelectual esquiva durante toda una vida en combate contra el idealismo hegeliano y las quimeras del pensamiento académico.

Nuestro sistema político nos ofrece guarderías, colegios, institutos, universidades, bien como servicio público, bien como servicio privado. Habrá quien piense que le preocupa la educación. Y lo más probable es que acierte pensando tal cosa. Le preocupa, al menos de modo seguro, para la conveniencia de otros asuntos que no atañen al conocimiento o a la verdad. Así pensaba Arthur Schopenhauer. Que tal aglomeración contemporánea de profesores y alumnos responde a la reafirmación de los prejuicios, sean reaccionarios sean progresistas, en función de los cambios de vuelta de los paradigmas sociales. La ciencia sería, en los ámbitos arriba mencionados, un medio, no un fin en sí misma: un medio de aclimatación social a supuestas verdades, mero trasunto de que en la condición humana prima la apariencia, el aparentar que se enseña, que las cosas van bien, que educamos correctamente a nuestros hijos y a los de los demás. En realidad, sólo interesaría la ganancia material, la mezquina conveniencia de los intereses mundanos de gente que vive del cuento: “una buena vaca que les proporciona mantequilla” (párrafo 250 de los Parerga).

0333bbc7a00d37e87516dcc49297a1beSchopenhauer sigue vigente. Su obra, decimonónica, se ha convertido en piedra de toque de la posmodernidad. El genio de Danzig presenta una idea subversiva, original ante los emergentes propósitos universalistas del liberalismo sobre la educación, aun para nuestros tiempos del siglo XXI. Podríamos incluso afirmar que corroborada precisamente por estos tiempos nietos de aquel liberalismo en ciernes.

Tal idea es que inculcamos en la educación de los jóvenes “prejuicios” ajenos a las intuiciones primarias, en lugar de una fundamentada visión de mínimos sobre la realidad.

En primer lugar, Schopenhauer traza una diferencia entre educación artificial (conceptos adquiridos sin experiencia) y educación natural (en la que las intuiciones –múltiples y ricas– son previas a los conceptos y concluyen en un conocimiento básico de cómo funcionan las cosas).

La educación artificial moldea mentes oblicuas porque en ella “el dictado, la enseñanza y la lectura dejan la mente repleta de conceptos antes de que exista cualquier conocimiento amplio del mundo intuitivo. La experiencia deberá aportar después las intuiciones para todos aquellos conceptos: pero hasta entonces estos son mal empleados y, por consiguiente, las cosas y los hombres son juzgados, vistos y tratados de forma oblicua”.

imagesEn este tipo de educación, los educadores en lugar de favorecer la capacidad de conocer y de juzgar, llenan las cabezas de pensamientos ajenos y acabados. La experiencia, luego, corrige todos estos juicios artificiales, pero “raras veces se logra por completo. De ahí que pocos eruditos posean el sano entendimiento humano que es frecuente en los hombres completamente incultos”. Queda claro que para Schopenhauer una persona inculta puede conocer y juzgar mejor que otra atrincherada en conocimientos cultos no adquiridos en correspondencia con el desarrollo de la experiencia.

El eje de la educación debería ser “cómo van realmente las cosas en el mundo”: “investigar la secuencia natural de los conocimientos y después, de acuerdo con ella, dar a conocer metódicamente a los niños las cosas y relaciones del mundo sin meterles en la cabeza patrañas que con frecuencia no se pueden erradicar. Aquí habría que evitar ante todo que los niños empleen palabras a las que no puedan vincular ningún concepto claro.”

Los niños no deberían conocer la vida a partir de la copia antes que del original: “De ahí que en vez de apresurarnos a ponerles meros libros en las manos debemos enseñarles gradualmente las cosas y las relaciones humanas.”

Para evitar la instalación de los prejuicios que distorsionan conocer las cosas del mundo, “se debe mantener a los niños hasta los dieciséis años libres de todas las teorías que puedan contener grandes errores, es decir, de cualquier clase de filosofía, religión o visión general. Hasta esa edad las materias que se deben permitir son aquellas sin posibilidad de error (como las matemáticas) o aquellas en las que el error no reviste “mucho peligro” (como las lenguas, la historia, la historia natural). La infancia y la juventud serían un tiempo para recopilar datos de lo real, pero ajenas aún a un juicio sobre lo general.

Metodología: preferentemente la memoria (pues de recopilar se trata), que en la juventud posee su mayor potencia, “pero siempre de forma muy selectiva y a partir de una escrupulosa reflexión”. De hecho, basta recordar, según Schopenhauer, lo profundamente grabados que están en nuestra memoria las personas y acontecimientos que conocimos hasta los doce años de edad.

images-2Memoria sí, pero selectiva. ¿Cómo se establece la selección? La deberían hacer los maestros de cada especialidad “de una sola vez y tras una madura reflexión” a partir de “un examen de lo que es necesario e importante que sepa el hombre en general y dentro de cada profesión o especialidad en particular”. Se establecería un canon revisable cada diez años.

Memoria sí, pero desde la reflexión. ¿Cómo se favorece la aparición de la reflexión? De un modo natural al transmitir conocimientos que dejan al margen prejuicios y visiones generales no comprobables, los cuales sí serán dignos de juicio en etapas vitales posteriores.

Finalmente, Schopenhauer declara a las novelas perjudiciales para la educación juvenil: “A través de las novelas se les ha imbuida una visión de la vida completamente falsa y se les ha suscitado expectativas que nunca se cumplirán”. Establece, sin embargo, un rápido donoso escrutinio para salvar Don Quijote (en tanto es una sátira del desvarío que provocan las novelas), El vicario de Wakefield de Oliver Goldsmith (novela salpicada de ironía donde el protagonista sufre todo tipo de adversidades a las que antepone una esperanza llena de lirismo) y las novelas picarescas (al no proporcionar una imagen distorsionada de lo real de la condición humana). Imaginemos lo que podría pensar el genio de Danzig de los mass media y de internet en lo que toca al establecimiento de falsas expectativas ajenas al conocimiento de cómo funcionan realmente las cosas, a un uso adormecedor y quimérico.

11748ec79180cc036555639438f4e295

El educador, pues, en Schopenhauer vendría a ser un libertador de los prejuicios y de las quimeras, de las ideas preconcebidas, tragadas sin reflexión propia.

Sin embargo, uno de los peligros que conlleva el éxito de una buena educación es la soledad, como recordaba Nietzsche en su consideración Schopenhauer como educador. Porque la educación natural nos hace originales, al ayudar a desarrollar nuestro verdadero ser libre de prejuicios, y la originalidad, en sociedad, se paga en tanto implica salir del redil amañado por la educación artificial de los días de Schopenhauer y de los nuestros.

Artículo aparte merece la misoginia de Schopenhauer. Pocos pensadores se han atrevido a llevar tan lejos un pathos tan detestable, cuando no rancio, sobre las mujeres. En nada lo excusa la pésima relación que mantuviera con su madre, ni que forme parte de una misantropía generalizada que también abarca al sexo masculino.

En casa de herrero, cuchillo de palo, porque nuestro librepensador en el tema de las mujeres acaba siendo él mismo un esclavo del prejuicio.

el-arte-de-tratar-con-las-mujeres-schopenhauer-alianza-editorial

Claudio A. Díaz

 

Anuncios

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

La pipa es el tiesto de las flores de humo

Fumar tiene su poética. Jódanse.

El Cuenco de Baubo

Espacio del ÚTERO, la casa de todos.

aula21\'s Blog

Just another WordPress.com weblog

juandon. Innovación y conocimiento

La búsqueda del conocimiento en una Sociedad de la Inteligencia

La educación de las hadas

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

Los Irregulares de Mijas

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

los historiadores

Blog de los alumnos de 4º de ESO del IES Villa de Mijas.

La educación de interés

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

la educación interesante

Porque la educación es interesante

Patro

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

Tecnología -E.S.O. y Tecnología Industrial -Bachillerato

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

La mariposa y el elefante

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

Valorando la Educación

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.Maria Montessori

COEDUCA CONVIVENCIA

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

Huerto 2006 2016 .MIJAS (SPAIN)

Espacio independiente e irredento sobre educación y cultura

A %d blogueros les gusta esto: