La educación de las hadas

Espacio sobre Proyectos Educativos

Ovidio como exfoliante de juventud

Claudio Arturo Díaz Redondo
ovidio

Ovidio Nasón (“el Narigudo”)

Con motivo de la celebración de nuestra semana cultural –este curso en torno a la figura de Publio Ovidio Nasón y los mitos grecorromanos­­­–, vamos a entrar en un recinto de la obra de Ovidio más íntimo, más boudoir, que va más allá del almacén recopilatorio de antiguos mitos que construyó en los epopéyicos quince volúmenes de Las metamorfosis.

Tristemente, la Antigüedad sólo aparece durante la ESO en su primer curso y, más tarde, en una optativa llamada Cultura Clásica. Lejos quedan los tiempos en que la élite de la oligarquía británica decimonónica, armada intelectualmente en Oxford y en Cambridge en el espejo del mundo antiguo, dominaba el planeta.

Lejos pero no tanto, quizá lo suficiente para que podamos echar de menos el sustrato clásico en nuestros currículos, por no citar el ataque actual de las autoridades educativas a la asignatura de Filosofía.

Sin embargo, cuando leemos a los clásicos de la Antigüedad nos atrapa su actualidad, su vigencia didáctica: la modernidad de sus vaivenes e inquietudes tanto políticas como personales. Los primeros llevaron a Ovidio al exilio en la costa del Mar Negro, las segundas a redactar un manual didáctico de amor.

el-arte-de-amar-ovidio-D_NQ_NP_548411-MCO20550158809_012016-FEste manual es su Ars Amatoria o Ars Amandi (El Arte de Amar, aquí en pdf), a cuento su interés para las alumnas y para los alumnos en tanto desenvuelve una problemática que afecta de pleno a la adolescencia: el enamoramiento y la seducción.

Tras el éxito inicial, rotundo (que probablemente también está vinculado a la posterior condena al exilio), más de mil quinientos años después de la muerte del poeta, el libro fue prohibido en el Medievo por la Inquisición acusado de favorecer las bajas pasiones de la carne.

En nuestros políticamente correctos días corren también peligro sus abiertas y libres expresiones sobre la conducta amatoria de mujeres y hombres. Artículos encontrarán por los mundos digitales donde lo verán casi convertido en un incitador a la violación. Toda censura sucumbe al tiempo y al deseo de autenticidad por encima de las cortapisas morales de la Edad en cuestión, incluida la nuestra. Así Ovidio sobrevivió, por ejemplo, en la Edad Media española colándose en La Celestina de Rojas o en El Libro de Buen Amor del Arcipreste de Hita.

En principio Ovidio parece sumido en el pathos falocentrista propio de Roma, su pregunta inicial es “Cómo seducir a una mujer”. No lleguemos a conclusiones precipitadas por las  urgencias fiscalizadoras tan de moda: Ovidio, tras el éxito inicial (que fue inmenso, como ya hemos dicho), dedicó un epígrafe a las mujeres: “Consejos para que las mujeres puedan seducir a un varón”. Finalmente incluso escribió los famosos Remedia Amoris, remedios de amor que se constituían como antídotos de los consejos que diera en el Ars Amandi.

Ovidio cuenta y canta una guerra, como Homero la suya. Una guerra muy distinta, pero guerra. Como cantaba el recientemente fallecido Leonard Cohen:

There is a war between the rich and poor,
a war between the man and the woman.
There is a war between the ones who say there is a war
and the ones who say there isn’t.

romfriend.jpg

Leonard Cohen (1934-2007) celebrando su 44 cumpleaños junto a una amiga de Rumania

Lo que viene a ser: “Hay una guerra entre el rico y el pobre, una guerra entre el hombre y la mujer. Una guerra entre quien dice que hay una guerra y quien dice que no la hay”.

Y, por descontado, Ovidio, admirador de otros cronistas del amor como Tibulo y Propercio, canta esa guerra. Pero no la canta como Homero. Ovidio declara de entrada no escribir en nombre de los dioses. Escribe desde su experiencia.

Del amor todos podemos decir algo. O repetir algo, porque siempre habrá sido dicho antes. Ovidio dice, cuenta, canta lo suyo con un dominio notable del tema. La necesidad de seguir diciendo o escribiendo sobre el amor nos aclara que todo está dicho pero que el decir no completa el amor. En el amor siempre falta algo y tal falta motiva su existencia y, por descontado, ningún consejo de Ovidio o de nadie puede remediarla.

Vamos a dejar a los alumnos y alumnas decir lo suyo después de que lean lo que dejó dicho Ovidio. Van a escribir en sus blogs comentarios a sus consejos, si les parecen buenos o malos, útiles o no, vigentes o no, van a criticarlos. Lo harán los alumnos de 4º de Economía, que parecen encantados con la idea. Tal vez ya hayan descubierto que existe una economía también del amor, una economía de la afectividad, de a quien doy y a quien quito, de donde debe y donde hay.

arsamatoria02

No voy a repetir consejos de Ovidio, para eso está su obra o lo que encuentren googleando.

Sí voy a permitirme encajar, no obstante, alguno de estos consejos en un soneto que he escrito con nuestro Ovidio de marras por medio, para exponer que yo también digo sobre el amor, más mal que bien y sin vergüenza, porque como expuso Ovidio “no se desea lo que no se conoce”.

OVIDIO Y EL EXFOLIANTE

No te exhibas (Ovidio nunca atedia)
cuando te adornes: como los actores
guardarte debes entre bastidores
antes de que comience la comedia.

Le avalas que el deseo lo remedia
dejar de espiarte en el lavabo, fiadores
tus ojos sin cosméticos colores
de que no en vano el tiempo un cuerpo asedia.

Sin bragas escorada a la deriva
del espejo, con una camiseta
doméstica y sin fraude de careta,
te exfolia mi mirada aún lasciva.

Y el deseo, que toda piel remienda,
a Ovidio entonces, como al tiempo, enmienda.

exfoliante-655x368

Gracias demos a Ovidio cuando se constituye en excusa para hablar contra la censura, contra lo políticamente correcto; gracias le demos cuando su memoria convoca a Leonard Cohen o al celo de los adolescentes que fuimos, o a las inquietudes de los adolescentes que ya no somos. Gracias le demos cuando nos cita con la Historia de mi vida de Giacomo Casanova, o con Las amistades peligrosas de Laclos, o con el Diario de un seductor de Kierkegaard.

O con los cuerpos hechos uno de una mujer y un hombre.

Ovidio, dos milenios de autoridad imposible en el reino más anárquico, el del amor.

Posdata sentimental:
Captura de pantalla 2017-03-15 18.32.34

 

Anuncios

Un comentario el “Ovidio como exfoliante de juventud

  1. ajronda23
    marzo 17, 2017

    Reblogueó esto en somosdesocialesy comentado:
    Fantásticas reflexiones de nuestro compañero Claudio. Artículo digno de tener en cuenta por todos y todas. Sus enseñanzas son perfectamente aplicables a nuestros días.

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

La pipa es el tiesto de las flores de humo

Fumar tiene su poética. Jódanse.

El Cuenco de Baubo

Espacio del ÚTERO, la casa de todos.

aula21\'s Blog

Just another WordPress.com weblog

juandon. Innovación y conocimiento

La búsqueda del conocimiento en una Sociedad de la Inteligencia

La educación de las hadas

Espacio sobre Proyectos Educativos

Los Irregulares de Mijas

Espacio sobre Proyectos Educativos

los historiadores

Blog de los alumnos de 4º de ESO del IES Villa de Mijas.

La educación de interés

Espacio sobre Proyectos Educativos

la educación interesante

Porque la educación es interesante

Patro

Espacio sobre Proyectos Educativos

La mariposa y el elefante

Espacio sobre Proyectos Educativos

Valorando la Educación

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.Maria Montessori

COEDUCA CONVIVENCIA

Espacio sobre Proyectos Educativos

Espacio sobre Proyectos Educativos

Huerto 2006 2016 .MIJAS (SPAIN)

Espacio sobre Proyectos Educativos

A %d blogueros les gusta esto: