La educación de las hadas

Espacio sobre Proyectos Educativos

Decorados sin decoro (a propósito del Día del Libro)

“Un libro debe ser el hacha que rompa el mar helado dentro de nosotros.”

Franz Kafka

De una cosa estoy seguro. Los españoles somos los que más utilizamos los libros para decorar nuestras casas en propiedad (los menos), hipotecadas (los más) o alquiladas (más o menos). Tal seguridad me llega no tanto por ciencia divina innata como por deducción al comprobar el contraste entre el número de libros que compramos y el número de libros que leemos. Así, hace año y medio se publicó el informe “Hábitos de lectura y compra de libros en España”, realizado para el gremio de editores con la colaboración del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes, resultando:

Que un 9,2% de hogares tienen menos de 10 libros, que un 9,9 % tienen de 11 a 20, que un 44,3 % tienen de 21 a 100, que un 14,5 % tienen de 101 a 200, que un 22,1 % superan los 200 libros. Finalmente: la media es de 201 libros por cada hogar.

A Bigger Splash, de David Hockney

A Bigger Splash, de David Hockney

La Sexta, la cadena televisiva, tiene un programa llamado ¿Quién vive ahí? Uno, los sábados, lo ve alguna vez mientras desayuna. Suelen ser casas que dan auténtica envidia. Casas de ricos mayormente. Casas con jacuzzis, casas minimalistas con lujos en nada mínimos, grandes cristaleras para que entre una luz matemática como de pintura de David Hockney, lofts escondidos en los carísimos centros urbanos, casas señoriales remodeladas donde el dueño ha dado rienda suelta a la colección de antigüedades, amas ricas de casas ricas que dicen que su profesión es “decoradora”, etc etc. Casas, en fin, que una tras otra nos redundan obscenidad si nos atenemos a lo que ha pasado en España –en este país, como decía con sorna Larra– con las casas: que muchísimos españoles han sido desahuciados. Que la banca en España ha jugado con un derecho esencial, el de la vivienda, para estafar a sus clientes.

El caso es que uno que es quien decía que algún sábado ve ese programa llamado ¿Quién vive ahí? comienza a pensar demasiado pronto para ser sábado. El bello recuerdo infantil –casi diría recuerdo de inconsciente colectivo- de los sábados de limpieza en casa y baño se transforma en la realidad de los sábados de hoy en que los pijos vacilan de sus casas a los más, siendo los más los que ven la televisión los sábados cuando desayunan. Y uno, entonces, piensa que en esas casas se ven pocos libros, menos de los 201 que la media adjudica por hogar. Será que los tienen escondidos, tal vez ya no aporta prestigio social su tenencia. E inmediatamente uno se pone sensiblero o poetucho o letraherido o lo que quieran por ese estilo, y piensa dónde acabarán los libros de los desahuciados.

Y acabo, de tal guisa, por pensar en mis libros perdidos. A mí, sin ser decorador como esas señoras pijas, me gusta la decoración si me atengo a que a lo largo de mi vida he comprado muchos libros. Libros que he perdido, que he dejado por el camino porque soy de los más o menos que han vivido de alquiler en alquiler, teniendo que despojarme de muchas cajas de libros, como los indios norteamericanos abandonaban en sus desplazamientos nómadas a los ancianos de la tribu. O al menos eso leí a Jack London.

Hace años incluso endosé 22 cajas a una amistad, que supongo que dejó de serlo porque jamás volví por las cajas ni por nada. Dejé a mis pobres libros como Rousseau declara en sus Confesiones que donó a sus cinco hijos a la inclusa. La verdad es que he llegado a pensar que Rousseau, por vanitas vanitatis de la pluma, nos vaciló y que jamás realizó en la práctica tal dejación. Lo cierto es que ni sé dónde realmente acabaron los cinco hijos de Rousseau ni sé dónde acabaron mis 22 pesadas cajas. ¿Leería alguien mi colección de novelas negras de pasta dura porque no podía esperar a que salieran mis Harry Bosch en ediciones baratas?

Una de las novelas protagonizadas por Harry Bosch

Una de las novelas protagonizadas por Harry Bosch

Ahora la tecnología me ha solucionado el problema y pirateó los libros protagonizados por Harry Bosch para leerlos en el ibook.

¿Dónde estará mi edición original de 1966 de Los Écrits de Jacques Lacan? ¿Decorando alguna casa?

A veces he sido más cruel. Verbigracia, en una ocasión -por vanitas vanitatis de la edad, de la edad joven- cerca de la estatua de Don Juan Tenorio en Sevilla inmolé las Iluminaciones de Rimbaud, a las cuales abandoné a su suerte, en una especie de sacrificio a los dioses de los antepasados celtas de ojos azules, cerebro pobre y torpeza en la lucha. Fuera en homenaje a mi ascendencia galaica. Lo del cerebro pobre, se entiende, en el tipo que arroja al aire las Iluminaciones. Aún puedo ver las páginas abiertas en abanico volando como un pájaro fugitivo de la jaula.

Otras veces los libros han instaurado promesas. Promesas reales. Como cuando prometí que si aprobaba las oposiciones leería las obras completas de Franz Kafka, asunto bastante molesto e inquietante, porque Kafka sigue molestando e inquietando. Amschel, que es el nombre del más famoso hebreo que recorrió los empedrados de Praga, pensaba que la literatura es una expedición a la verdad. La verdad molesta e inquieta. Y mucho más la verdad acerca de nosotros mismos pensada no por los demás sino por nosotros mismos al calor de un libro que derrite nuestro hielo interior.

Origen_Judio_de_Cervantes_flyerHoy es el Día del Libro, el redicho 23 de abril. Me quedaría bonito escribir que el auténtico jardín de la educación, o de la enseñanza en un centro, es la biblioteca. Pero entonces reparo en las pobres bibliotecas de nuestros centros escolares y me asalta la obscenidad, como en los sábados en que veo el programa de las casas pijas. Me acuerdo también de Cervantes, muerto un 22 de abril y enterrado un 23 de abril de hace 398 años. Pobre Cervantes, converso pobre, herido por la literatura más que por Lepanto. El legado judío en nuestro país ha sido borrado hasta extremos delirantes, como en el caso de Cervantes, humillado en vida por la pobreza y los Lopes de turno, y humillado ya muerto con invenciones incluidas de actas de bautizo en Alcalá de Henares. Por no hablar de Mateo Alemán, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, Fray Luis de León, Góngora, Fernando de Rojas, Antonio de Nebrija… todos con sangre hebrea en sus venas. Siglo de Oro lo llaman. Y esto a cuento de recomendar un buen libro al respecto: Úbeda en Sefarad, de José Ángel Almagro, donde encontrarán no sólo referencias locales, también una visión que recupera para la historia de España el peso de lo judeoconverso en el cristianismo sui generis de este país, incluida la Semana Santa tan patria. Pienso, como si fuera sábado, en los distintos hogares donde debió de vivir Cervantes y miren, me los imaginó poblados por libros, por libros de caballería, de poesía, de teatro, por manoseados ejemplares. Y no me veo ninguna casa como las de ¿Quién vive ahí?

Ya saben, quiéranse: no es mal escenario para quererse una casa con libros. Libros, libros que decoran el corazón. A fin de cuentas, si se piensa -si se piensa por ejemplo en un sábado matinal junto al café, las tostadas y las casas pijas que salen por la tele- las auténticas casas de los libros son los cuerpos donde habitan. Ojalá habiten también los cuerpos menudos de los alumnos. En este país, como decía Larra -el de la sorna violeta- es una de las cosas que más falta hace. Que se lea de verdad.

Porque, ¿cuándo empezó uno a creer en hadas y en alumnos felices? ¿no fue un buen día, pongan un sábado de infancia, al abrir las páginas de un libro?

Anuncios

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

La pipa es el tiesto de las flores de humo

Fumar tiene su poética. Jódanse.

El Cuenco de Baubo

Espacio del ÚTERO, la casa de todos.

aula21\'s Blog

Just another WordPress.com weblog

juandon. Innovación y conocimiento

La búsqueda del conocimiento en una Sociedad de la Inteligencia

La educación de las hadas

Espacio sobre Proyectos Educativos

Los Irregulares de Mijas

Espacio sobre Proyectos Educativos

los historiadores

Blog de los alumnos de 4º de ESO del IES Villa de Mijas.

La educación de interés

Espacio sobre Proyectos Educativos

la educación interesante

Porque la educación es interesante

Patro

Espacio sobre Proyectos Educativos

La mariposa y el elefante

Espacio sobre Proyectos Educativos

Valorando la Educación

La primera tarea de la educación es agitar la vida, pero dejarla libre para que se desarrolle.Maria Montessori

COEDUCA CONVIVENCIA

Espacio sobre Proyectos Educativos

Espacio sobre Proyectos Educativos

Huerto 2006 2016 .MIJAS (SPAIN)

Espacio sobre Proyectos Educativos

A %d blogueros les gusta esto: